Ya sea tras un primer acercamiento de un cliente o como resultado de la presentación de una “propuesta conceptual”, el primer paso “real” para el desarrollo del proyecto es recabar la información necesaria para que el profesional pueda ofrecer la mejor solución,en la mayor parte de los casos dicha información será:
- Levantamiento topográfico del predio y construcciones existentes.- Se presenta en forma de plano o planos y debe incluir acotaciones que indiquen claramente todas las medidas y orientación del predio y las construcciones existentes, sus diferentes elevaciones así como la ubicación de árboles e instalaciones subterráneas relevantes, en algunos casos y cuando el proyecto lo requiere se deberán medir y/o ubicar elementos ajenos al predio. Dependiendo de las dimensiones y complejidad de las construcciones existentes el arquitecto podrá subcontratar a una empresa especializada en topografía.
- Programa de necesidades.- Es la relación de los espacios que conformarán el proyecto, esta información puede provenir en mayor o menor medida del cliente, pero siempre el arquitecto deberá complementarla mediante sus conocimientos e investigación documental.
- Dimensionamiento de espacios.- Implica la determinación de las características (dimensiones) de cada uno de los espacios que conformarán el proyecto de acuerdo con su uso.
- Esquema de funcionamiento.- Establece la relación entre cada uno de los diferentes espacios.
- Características del contexto.- Clima, tipo de edificaciones, vialidades, y entorno natural de la zona, así como servicios municipales disponibles y su capacidad (agua, teléfono, drenaje, etc.) por lo general el arquitecto deberá visitar el sitio y elaborar un pequeño reporte fotográfico.
- Leyes y reglamentos aplicables al proyecto así como las limitaciones que estos imponen a las características del mismo
- Materiales y sistemas constructivos disponibles en la región.
Todo lo anterior se deberá integrar como un reporte escrito que se proporcionará al cliente, esta información permite al arquitecto tener una idea aproximada de las limitaciones para la realización de la obra, así como de los costos, a su vez permitirá al cliente decidir si continuar con el desarrollo del proyecto y constituye la base indispensable para poder elaborar la siguiente etapa “el anteproyecto”.
Los honorarios correspondientes a los “Estudios preliminares” se incluyen con los del desarrollo del anteproyecto y se determinan como un porcentaje del valor total estimado de la obra (ver ¿son justos los honorarios de mi arquitecto?) aunque también pueden ser cobrados en forma separada determinándose el importe de este servicio en función del tiempo, materiales y recursos requeridos para su elaboración y los montos que en su caso se eroguen por trabajos de empresas subcontratadas.